Los ingredientes del éxito

Desde ya os digo que, como sabréis, no hay una sola definición de éxito y que hoy, tampoco yo os voy a compartir LA DEFINICIÓN. Lo que sí que voy a hacer es compartir con todas vosotras algunas de las conclusiones a las que llegamos el pasado sábado 26 de marzo en el evento celebrado por Desafío más, asociación sin ánimo de lucro a la que tengo el gusto de pertenecer. Creo que os aclararán un poco más qué es eso del éxito.

Te animo a que sigas leyendo.

El sábado 26 de marzo celebramos un nuevo Desafío, esta vez en Madrid (DESAFÍO MADRID 2022), en el Albergue Sta. M. de la Paz para personas sin hogar. Colgar el cartel de “aforo completo” fue un lujo, la verdad. Pero es que el lujo fue mucho más allá, sin duda. Tanto por el plantel de grandes ponentes con el que contamos, nos emocionamos, aprendimos y disfrutamos, como por los más de 80 personas que nos acompañaron, con los que conversamos, compartimos experiencias, risas, más emociones, cientos de sensaciones muy positivas, y una jornada de ensueño. Lo cierto es que la alegría, la felicidad, las ganas de compartir, de aprender y de transformar el mundo se respiraban en un salón (Aula Granada) que estaba “vacío” unas horas antes.

Desde la bienvenida del Hermano Juan Antonio Diego al albergue, incluso antes de haber llegado físicamente al mismo, hasta la despedida momentánea de Mikel Alvira, presidente de la asociación Desafío más, todo fueron buenas vibraciones, algún que otro nervio porque todo saliera bien, y un clima de “buen rollo” que hizo de este día se convirtiera en otro gran día para reflexionar y para tomar un nuevo impulso en nuestras vidas por alcanzar el éxito, ¿o debería decir, la felicidad?

Nuestros ponentes fueron Alicia Gutiérrez, Javier Palop, Lourdes Reyzabal, Javier Muñoz-Calero, Adelina Ruano, Carlos Vico, Elia Cortés, Margarita Álvarez y Carmen Gutiérrez. Eso sí, sin olvidarnos de nuestros niños, niñas y excelente profesorado que les acompañan de Laboratorio de Talentos (Santa Luisa de Marillac), sus sueños, talentos, intereses y capacidad creativa.

Entre todas ellas nos dieron algunas de las claves, recetas e ingredientes del éxito. Aquí os comparto algunas de ellas:

Todo comenzó por entender el éxito como hacernos amigos/as de nuestros propios ogros; de ser conscientes de que la vulnerabilidad nos hace fuertes (aunque pensemos lo contrario); de que la calma debe estar por dentro, porque el caos lo tenemos que dejar estallar por fuera; y de que hemos de trabajar con el error, pero aceptándolo y aprendiendo de él. Palabras “sabias” de nuestra presidenta de honor, Alicia Gutiérrez.

Javier Palop nos dejó claro que es preciso vivir el éxito profundo (la felicidad) en clave de proceso. Que, uno de los grandes ingredientes del éxito es la consciencia, otro el encontrar sentido a lo que hacemos y un tercero la libertad. Eso sí, sin olvidarnos en ningún momento de nuestro propósito, si no, ¿para qué?

Lourdes y Javier también nos enseñaron que ese propósito debe ser el sentido de nuestras vidas, nuestros sueños, y que nuestras “armas” son, el coraje, la lucha por conseguir lo que queremos, el amor, la valentía, la fuerza para seguir adelante, la voluntad, pero también, la formación, la colaboración, las conexiones y el aprendizaje permanente de nosotras mismas y de los que nos rodean. Ellos son parte de un magnífico proyecto, Fundación Raíces.

Y es que, si el éxito está relacionado con la felicidad (eso a mí me quedo muy claro), como nos dijo Ade, debemos ser personas que vivimos en profundidad, que tenemos coraje, determinación, nos arriesgamos, no renunciamos a nuestro propósito, confiamos y evolucionamos, en palabras de Carlos Vico, siempre para mejorar y crecer como personas. Porque observar, tener pasión, aceptar lo que nos llega, escuchar al miedo y aprender de él, copiar a los que saben (sí, sí, copiarles), ser valientes (ya lo he dicho varias veces, pero insisto como lo hicieron nuestros ponentes) y, sobre todo, aplicar la regla PAREPIA de nuestro superviviente, esto es, parar, respira de manera consciente, p(i)ensar y actuar.

Porque, como nos dijo Elia, “el éxito no es tener mucho de algo, sino tener algo de mucho valor” y para conseguirlo, como nos insistió Ade, vete a por ello, no te quejes y avanza, cambia lo que tengas que cambiar, cuestiónate el camino que estás siguiendo, sal del rail preestablecido si hace falta, encuentra salidas y resultados, disfruta de la vida y sé una persona curiosa.

Acabo con unos cuantos ingredientes que nos regalaba Margarita Álvarez, quien también entiende que el éxito y la felicidad van de la mano, y que tienen que ver con:

  • Lo que nos llena.
  • Lo que es bueno para nosotras.
  • Lo que nos decimos cuando, a pesar de todo, seguimos adelante, nadando como campeonas.
  • Las pequeñas cosas de las que tengo que disfrutar ahora (no dentro de unas horas, unos días o unos años).
  • Mi propósito, mi para qué (sí, también os lo he dicho antes, pero es que es fundamental)
  • Agradecer.
  • Escuchar (al miedo, a mi yo y a los que nos rodean y, de verdad, nos quieren).
  • Mirar y observar (el mundo, a los que ya han pasado por lo mismo que yo, la naturaleza).
  • Ayudar a ser felices a los demás (¿porque qué hay mejor que eso? me pregunto yo).
  • Parar y pensar (recordad la regla PAREPIA).

¿Tenemos ahora un poco más claro lo que es el éxito o no? Espero que no os haya liado mucho.

Acabo con un “consejo” de Desafío más y animándoos a seguir emprendiendo.

“Vayamos por ahí con nuestra mejor cara, a transformar el mundo, que es ancho y largo, comenzando por transformar la pequeña baldosa en la que podemos influir; y sonreír es un buen empiece.” (Desafío más)

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