Fábrica de Valientes o cómo mejorar el m² en el que vivimos

El post de hoy es acerca de un proyecto y una persona emprendedora que, sinceramente, tenía muchas ganas de conocer desde que un participante del programa de emprendimiento Ingenio y Ekin-IT me lo comentó hace unos años. Cuánto he tardado en dar este paso que debería haber dado hace mucho, porque, os aseguro que me atrevo a decir que he encontrado a “una de las mías”, una de esas personas con las que una cree que tiene mucho en común y que considera que habría sido fantástico haber conocido antes.

Este post de hoy quiero dedicárselo con todo mi cariño, admiración y agradecimiento a una compañera y amiga MÁS QUE VALIENTE que nos dejó el pasado viernes 24 de enero, a su marido Sergio, y a sus peques Iker y Amaia. Ainara, nos quedaron unos cuantos proyectos por hacer, pero te prometo que haré todo lo que esté en mis manos por hacer realidad alguno de nuestros sueños, aunque esta vez no será lo mismo. Va por ti.

Alegría, positividad, agradecimiento, pasión, ilusión, fuerza, energía y ganas son algunas de las palabras que me vienen a la cabeza nada más acabar de hablar con Paty de Luque Muntaner, CEO y fundadora de Fábrica de Valientes, un proyecto que sigo desde hace un tiempo a través de Instagram y que me ha dado la fuerza que he necesitado en más de una ocasión.

Ella se define como una hacker de educación emocional y una persona que quiere, mejor dicho, hace lo posible por mejorar el m² en el que vivimos, porque como dice Paty, el mundo necesita de aquéllos que además de hablar, hacen (¡qué gran verdad!, dejémonos de “a ver cuándo hacemos esto o aquello” y pasemos a la acción. Nunca me cansaré de repetirlo y si lo hiciera, os doy permiso para que me deis una colleja y me lo recordéis).

Paty es una mujer ecléctica en inquietudes, formación y experiencia, que cree que respeto, esfuerzo, sentido del humor y agradecimiento son la mejor combinación, y que el mundo necesita de aquéllos que además de hablar, hacen.  Es resolutiva, emprendedora y cree que el camino no es la competitividad, sino la COLABORACIÓN. Ah, y su filosofía de vida se rige por lo siguiente: Genera cambios, no excusas. Deja tu marca y agradece lo que tienes. Viaja. Respeta. Sé optimista. Lucha. Escucha. Ama. Lee. Ríe. Ríe más. Aprende. Go! Make something!!

Además, Paty es una gran líder, que está muy bien rodeada por un equipo de colaboradores nacionales e internacionales entre los que se encuentran la directora de Felicidad, los directores de Tiempo Libre, el coordinador de inglés, la desarrolladora de felicidad, las psicólogas o las formadoras. Entre todos promueven la inteligencia social (no solo emocional), tan necesaria en un tiempo como el actual, en el que lo social se ha redefinido y ha recuperado un espacio esencial.

Según nuestra protagonista, debemos conocer nuestras emociones, controlarlas, motivarlas, y a la vez reconocer las de los demás; debemos potenciar y trabajar la inteligencia social y emocional en nuestra sociedad, es decir, generar solidaridad, respeto, perseverancia, mentes creativas, espíritu crítico, en definitiva, personas flexibles, capaces y colaborativas, dispuestas a movilizarse por esos valores que ponen en valor el talento. Para Paty, este es el camino, porque la educación emocional es, a la vez, una oportunidad y una necesidad.

Pero ¿en qué consiste exactamente Fábrica de Valientes?

Se trata de un programa educativo y, a la vez, un proyecto de vida que surge en Palma de Mallorca hacia el año 2011 porque “hacía falta”, ni más ni menos. Es un programa que se asienta sobre 4 pilares fundamentales: la cultura del esfuerzo (que da sentido), el aprendizaje continuo (a lo largo de la vida), el trabajo en equipo y el aprendizaje basado en retos, y en el que consideran que si preparamos a nuestros hijos para que sean personas autónomas, flexibles, sociables, fuertes, creativas y con iniciativa, estaremos contribuyendo a hacer un mundo mejor.

En esta Fábrica se proponen:

Hacer visibles las habilidades y talento que todos tenemos, tratando de mejorar el metro cuadrado en el que vivimos, a través de ese motor que llevamos dentro que son las emociones.

Y se marcan una serie de objetivos encaminados a tender manos, crear lazos y mirarnos a los ojos mientras las personas nos entrenamos para adquirir una batería de recursos personales sobre competencias socio-emocionales de manera divertida. Todo ello con el objetivo de desarrollar habilidades para:

  • reforzar los valores de uno mismo, la empatía y la capacidad de superación,
  • trabajar en equipo en un clima emocional positivo,
  • aprender a resolver conflictos,
  • impulsar la cooperación como fórmula de trabajo,
  • la mentalidad de aprendizaje en la vida,
  • la gestión de la incertidumbre,
  • aprovechar, identificar y expresar nuestras emociones,
  • estimular el pensamiento creativo y
  • potenciar la actitud proactiva para construir activa y prácticamente una sociedad mejor.

Es de destacar que en Fábrica de Valientes cuentan con una metodología propia que es diferente, atractiva, creativa e innovadora en la que se utilizan herramientas innovadoras aplicables. Gracias a ella:

  • Diseñan y organizan actividades temáticas a través de las cuales crear experiencias en las que la actitud, la creatividad, la cultura del esfuerzo y las habilidades socioemocionales son los puntos en los que aquellas se sostienen. No solo eso, en Fábrica de Valientes “juegan” con el debate, dinámicas creativas, brainstorming, mapas mentales y LEGO. Porque creen en el juego como uno de los mejores medios de aprendizaje.

Os animo a que echéis un vistazo a los diferentes sub-programas que ofrece Fábrica de Valientes para todas las edad, desde niños de primaria hasta adultos, docente, padres y madres, pero sobre todo al programa para el verano 2020 que están ya preparando. Se trata de la mejor propuesta para aprovechar la INTELIGENCIA EMOCIONAL de nuestros hijos, y afianzar sus habilidades sociales y de comunicación (en inglés).

Me gustaría finalizar este post con la manera en que Paty entiende que es eso de ser valiente:

Ser Valiente es que te brillen los ojos cuando hablas de lo que estás consiguiendo, de las personas con las que compartes tu metro cuadrado. Ser Valiente es entender que las cosas a medias no. Que no siempre dar lo mejor de nosotros significa ganar. Es trabajar duro, esforzarte, mostrar tus emociones y elegir siempre el buen humor y el respeto. Es valorar lo que tienes y a quién tienes, y ponerle mucho cariño a la vida tratando de mejorar ese metro cuadrado en el que vivimos.

Paty, gracias, de nuevo, por tu tiempo, tu amabilidad y, sobre todo, por tu trabajo.

Disfrutad de cada momento de la vida, sed felices y haced felices a los demás. Y, ojo, que ya entramos en Febrero de 2020.

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